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LA IMPOCISION DEL SALARIO MINIMO O LA INCAPADIDAD DEL GOBIERNO PARA GESTIONAR

lunes, 15 de julio de 2013

Recientemente el gobernador del banco de España señor Linde declaraba que había que hacer desaparecer el salario mínimo. Hoy he leído que Alemania está estudiando imponer ese salario, pues allí no existe como en ningún otro país donde la economía funciona y da lugar a una sociedad de buen nivel de vida y de buena  convivencia. En la letra menuda de la noticia, se sigue leyendo, que es el partido socialista y  los verdes los que intentan que cuaje, para nada el gobierno, resultaba extraño.

                Esta forma de intervencionismo público es mayor y peor que el que se daba en las empresas de la Rusia comunista, no olvidemos que en Rusia, el dueño de la empresa era el Estado. Aquí en España el dueño de la empresa es un particular que en muchos casos se ha entrampado hasta donde le han dejado, además de empeñar todos sus bienes.

 No se puede implantar por ley, un sueldo sin tener en cuenta las posibilidades económicas de las empresas. Salvo que el Estado también garantice la viabilidad económica de la misma. Hay sectores económicos que para sacar un sueldo hay que echar quince horas siete días a la semana mientras que en otros con echar treinta horas se saca el sueldo, de esto sabemos bastante los Autónomos. Por mantener un salario mínimo (aumentado en muchos casos por los convenios colectivos) se han cerrado infinidad de empresas en España y se cerraran muchas más,  porque en una jornada laboral de cuarenta horas y en la situación actual, no pueden pagar ese sueldo mínimo. Mientras, hay otras  en la que el sueldo podría ser muy superior.

El estado o interviene para garantizar el beneficio de las dos partes, empresa y trabajador (comunismo) o en ninguna (economía liberal). Sin embargo este Gobierno y todos los anteriores, del todo ineficaces, que impone el sueldo mínimo de los trabajadores a la empresa sin importarle el resultado final de esta, tiene en sus manos el poder garantizar el equilibrio económico entre las partes. Y es apoyando mediante exenciones fiscales de todo tipo y de Seguridad Social a los sectores más deprimidos y necesarios para la sociedad (por ejemplo y a “grosso modo” todo tipo de empresas que generan productos para la exportación) y penalizando de la misma manera a esos otros sectores que son perjudiciales económica y socialmente (todo tipo de empresas que encarecen el producto final de las mencionadas en el apartado anterior, especialmente las que regulan y fiscalizan y que en la mayoría de los casos dependen del mismo gobierno) Este modelo económico, tendría como consecuencia una economía productiva mucho más competitiva donde los buenos trabajadores se lo rifarían las empresas y donde el mayor beneficio empresarial daría lugar a una mayor masa salarial con mayores salarios como suceden en los países del mundo desarrollado, donde existe este modelo económico y donde no existe salario mínimo.

Hecho estos razonamientos haré otro que grava aún más la perversidad de nuestro gobierno. Las cuotas que pagan las empresas a la Seguridad Social, son del todo abusivas pues a pesar de lo que se paga, no ofrecen apenas protección a la empresa cuando el trabajador se da de baja. El motivo es que la mayor parte de estas cotizaciones es simple y llanamente una forma más de recaudar pero esta vez solo de las empresas. De ahí ese sueldo mínimo impuesto desde el poder que  no es ni más ni menos para alimentar la voracidad recaudatoria del Estado.

En definitiva, la incapacidad de nuestros gobernantes, el pliegue a las multinacionales con importantes intereses económicos, el rédito electoral a corto plazo e incluso “La paz social con los sindicatos” han dado lugar a la perversión de este modelo económico del todo inviable y que nos lleva directo a la ruina.
Faustino Tomares

LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS ARRUINAN A ESPAÑA

domingo, 22 de julio de 2012

ACAPARAN CASI LA TOTALIDAD DEL CREDITO EXISTENTE CONDENANDO A LA INVIAVILIDAD DE LA EMPRESA PRIVADA El pasado jueves 19 de los corrientes, el diario “El Mundo “en sus páginas de economía publicaba un artículo haciéndose eco de un informe del banco de España titulado “Las Administraciones no pagan sus créditos”. En este se detalla como las autonomías absorben casi todo el crédito disponible, tanto de la banca pública como de la privada. En este año el Instituto de Crédito Oficial, solo hasta el mes de mayo les había prestado un total de 11.000 millones de euros mientras que la banca privada les había prestado en el mismo periodo un total de 100.000 millones. Desde que se inició la crisis, el crédito de la banca a las autonomías se ha multiplicado por diez. Leído lo anterior queda clara la falta de financiación de las empresas privadas que como todo el mundo sabe, crean la riqueza, los puestos de trabajo y hacen posible la existencia de la Administración Pública. pues al contrario de lo que nuestros gobernantes puedan pensar, sin empresa privada, no hay empresa pública. En estos años de crecimiento del crédito en el sector público, el descenso del mismo en la empresa privada ha sido directamente proporcional. Ahora es fácil entender como a infinidad de empresas financiadas por los bancos y que tenían cuentas de crédito que se renovaban automáticamente año a año, desde que comenzó la crisis dejaron de renovárselas, condenándolas en la mayoría de los casos al cierre. Desde que económicamente entramos en Europa, nuestro modelo de crecimiento se apoyaba en unas empresas que a su vez se financiaba con préstamos bancarios. Todos los sectores sociales y económicos se beneficiaron de este crecimiento. Queda meridianamente claro que si el sector empresarial privado no funciona, es del todo imposible que funcione el sector público y menos aún el que tenemos en España, tres veces mayor, del que podríamos necesitar si la economía recuperara el ritmo anterior a la crisis. Desgraciadamente, nuestros gestores no tienen ni idea de lo que tienen entre manos y lo que es peor, los empresarios con influencia, ni hablan, ni se espera que lo hagan. Faustino. SOLO POR TOMARES

CLASE DE ECONOMIA DE DOS HORAS

martes, 15 de noviembre de 2011


PERO NO LA QUE LE DIERON A ZAPATERO




Llevamos, según a quién oigamos, unos años más menos metidos en una crisis económica mundial. En esto último sí se ponen da acuerdo (no lo entiendo) todos los poderes que tienen influencia en la sociedad ya sean económicos, políticos, sociales e incluso informativos.

Yo, sin embargo, que no pertenezco a ninguno de esos poderes, por más que miro, no veo crisis económica por ninguna parte, salvo en los países latinos europeos ya conocidos de sobra y que son Grecia, Portugal, Italia y España y alguno más que no afectan a la economía de Europa. Paso a explicarme: Tenemos en el mundo, los países denominados “emergentes” que crecen a un ritmo del diez por ciento de media , e incluso, en algunos casos mucho mas como por ejemplo China, Brasil, India, las dos Coreas etc.etc. En Sudamérica el crecimiento es general con Brasil anteriormente nombrado, seguido de Argentina que en pocos años ha pasado de la banca-rota “el corralito” a estar creciendo a un nueve por ciento. En Asia ya se ha nombrado a China, India, Corea  además de otras que no recuerdo, incluyendo a Japón que después de muchos años crece a un seis por ciento. Por último nos quedamos en Europa donde salvo los países ya mencionados que han general han gastado muy por encima de sus posibilidades, una buena parte de ellos crecen a ritmo normal, tales como Francia, Alemania e Inglaterra  y otros, de la Europa del Este de forma importante como son Rusia y Polonia.


A partir de aquí, paso a desarrollar lo que aprendí en mi clase de economía de dos horas:


La crisis solo se da, en los países que sencillamente sus gobiernos han estado despilfarrando toda la riqueza que producían e incluso se han endeudado hasta llegar a la situación actual. La consecuencia ha sido que “todo el crédito disponible por cada uno de estos países, ha sido absorbido por las correspondientes administraciones públicas quitándoselo a las empresas privada y provocando el estrangulamiento de la economía nacional”. Las Administraciones han generado gastos muy superiores a los razonables con el fin de “intervenir” lo más posible a la sociedad, acabando así con el crédito necesario para las inversiones productivas. La riqueza de un país no la crea el gasto público, por mucho que nuestros administradores insistan en ello e incluso alguno lo pueda creer. La riqueza se crea a través de Investigación y Desarrollo ya sea desde el sector público o desde la empresa privada por un lado y por la puesta en valor de los productos producidos por estas últimas de otro lado.
Tenemos un sector privado más que suficiente para sacarnos de la situación actual, solo hace falta que pierdan el lastre actual, provocado por el despilfarro de la administración pública que por supuesto tiene que ser costeado por aquellas. Esperemos que el señor Rajoy tenga lo que hay que tener para acabar con ese lastre, ya saben Subvenciones de todo tipo y del todo innecesarias, Televisiones que rayan lo absurdo y súper despilfarradoras, Multiplicidad de Organismos Públicos etc.etc y lo más importante de todo, borrón y cuenta nueva en la legislación laboral.